Somos un movimiento autónomo
de personas católicas, comprometidas con la
búsqueda de la justicia social y el cambio
de patrones culturales y religiosos presentes en nuestras
sociedades. Promovemos los derechos de las mujeres,
especialmente los que se refieren a la sexualidad
y a la reproducción humana.
Luchamos por la equidad en las relaciones
de género y por la ciudadanía de las
mujeres tanto dentro de la sociedad como al interior
de las iglesias. Estamos en un proceso de construcción
colectiva, trabajando de manera democrática
y participativa.
Carta
de Principios