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España
Derechos Reproductivos
15 de marzo
Foto: gentileza Indymedia Barcelona

En el Parlamento Europeo se llevó a cabo una jornada sobre Derechos Reproductivos en la que participó Católicas por el Derecho a Decidir (CDD). Durante la misma, la entidad explicó que su principal actividad es promover los derechos de las mujeres, especialmente los que hacen referencia a la sexualidad y a la reproducción humana. A su vez, dejó en claro que lucha por la equidad en las relaciones de género y la ciudadanía de las mujeres, tanto en la sociedad como al interior de las iglesias.

"Somos conscientes del daño que tradiciones religiosas como la nuestra han infringido a las mujeres a lo largo de la historia, ayudando a perpetuar situaciones de desigualdad injustificables y dotando al sistema patriarcal de una autoridad que sacraliza sus postulados básicos", explicó Paloma Alfonso Aguirre, de CDD España.

En la exposición, Alfonso Aguirre detalló que CDD considera a sus tradiciones religiosas intentando deconstruir el entramado patriarcal en el que se apoyan y develando el aspecto liberador que todas las tradiciones religiosas también poseen. "La teología feminista es hoy una sólida corriente de opinión que no sin dificultades, va ganando un espacio dentro del campo de la reflexión teológica. Nos situamos en este campo de reflexión y de acción", aclaró la integrante de la entidad.

Así, como representante de CDD, Alfonso Aguirre describió en el Parlamento Europeo que esta entidad es un "movimiento autónomo de personas católicas, comprometidas con la búsqueda de justicia social y el cambio de patrones culturales y religiosos vigentes en nuestra sociedad".

Sin dejar de ser católicas y con una presencia desde hace 20 años en Estados Unidos, América Latina y Europa, las integrantes de CDD no dejan de criticar a la Iglesia Católica Romana por tener "una estructura organizativa y de gobierno piramidal que más se asemeja a una monarquía medieval que a una sociedad de ciudadanos libres y co-responsables. Está más acostumbrada a los súbditos que a los ciudadanos (pastores y ovejas). Esta estructura piramidal y patriarcal no favorece la visibilización de los debates ni la canalización del disenso. Pero estos existen."

Según un estudio realizado por CDD, el 90 por ciento de la población española es católica, pero el 55 por ciento está en contra de que la iglesia prohíba la anticoncepción. Un 70 por ciento aprueba el aborto en caso de malformación y un 42 por ciento en caso de bajos ingresos. Un 9 por ciento de los católicos españoles tiene mucha confianza en su jerarquía; un 31 por ciento suficiente; 35 por ciento poca y un 22 por ciento ninguna.

"El feminismo moderno representa una de las amenazas más temidas por el Vaticano porque cuestiona radicalmente la concepción sumisa que tiene la iglesia de las mujeres y también pone en cuestión el papel de la mujer dentro de la iglesia. Su crítica desbarata la estructura jerárquica vigente, donde las mujeres están absolutamente excluidas", expuso en la jornada Alfonso Aguirre.

En ese sentido, el trabajo que lleva a cabo CDD es arduo. La entidad promueve, favorece e impulsa talleres, seminarios y todo tipo de foros en torno a temas relacionados con la moral sexual, el derecho a decidir y el disenso.

Ahonda en sus trabajos sobre la tradición católica de la primacía de la conciencia en temas de decisión moral y realiza estudios en torno a temas polémicos que afectan a la sexualidad humana y los derechos de las mujeres. Señala las lagunas que el magisterio eclesiástico tiene en estos temas, como en torno a la evolución de este magisterio en temas de contraconcepción y aborto.

Asimismo, CDD pone en marcha campañas específicas de sensibilización ciudadana en torno a temas como la postura vaticana frente al uso de los preservativos, como la campaña "Condones por la vida". También ha desarrollado otras campañas, como la de "Cambio de Estatus del Vaticano en Naciones Unidas", para que se revise dicho estatus, y las que denuncian los abusos sexuales en el interior de la Iglesia o la situación de las religiosas, especialmente en África, donde, desgraciadamente, estos hechos son frecuentes.

"El ser y pertenecer a una tradición como la nuestra no nos impide sino, por el contrario, nos anima a no aceptar sin más, con obediencia ciega, cualquier directriz que emana de la jerarquía. Basándonos en una profunda fe en el Espíritu Santo, que no es patrimonio de nadie, nos atrevemos a criticar, revisar, cuestionar y abordar desde la sospecha todo aquello que se nos presenta como incuestionable pero que afecta negativamente al conjunto de la sociedad y especialmente a las mujeres", dijo Alfonso Aguirre.

El aspecto más polémico de la actividad de CDD se centra en la defensa a ultranza del derecho a decidir de las mujeres incluso ante el dilema del aborto. Esta postura tiene su sustento en la defensa de la salud y de la vida de las mujeres frente a los argumentos que dicen defender la vida. "Todo ello nos coloca en una posición bien incómoda por ser católicas y no renunciar a nuestra fe, ni renunciar tampoco a nuestra opción por los derechos de las mujeres, en especial a los que afectan la libertad de elegir sobre la sexualidad y la reproducción sin trabas, complejos ni culpas", remarcó Alfonso Aguirre.

 

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