 |
|
Vaticano
Roma castiga al bioético
Juan Masiá
por defender los anticonceptivos
1 de marzo |
Cuenta Juan G,
Bedoya en El País que calificar como
"mitad cómico, mitad anacrónico"
el debate eclesiástico sobre el uso del preservativo
le ha costado al jesuita Juan Masiá Clavel
(Murcia, 1941) la carrera universitaria y el secuestro
de su último libro, Tertulias de Bioética.
Manejar la vida, cuidar a las personas, editado por
Sal Terrae.
Hasta el pasado día 20, Masiá
era director de la Cátedra de Bioética
de la Universidad Pontificia de Comillas, en Madrid.
Ese día, sin expediente previo, recibió
una carta del rector de Comillas, José Ramón
Busto, comunicándole su "cese antes de
que acabe este fin de enero".
Masiá cumple 65 años
en marzo y sus superiores podían decidir entonces,
como con todos sus docentes a esa edad, si seguía
prestando servicios en la citada universidad. Pero
las presiones de Roma contra este prestigioso bioético
jesuita no dejaban margen alguno. Masiá debía
ser castigado cuanto antes. La orden y "las presiones"
procedían de muy arriba, según fuentes
del departamento de Bioética de la Universidad
Pontificia citadas ayer por la agencia Efe. Señalan
sin género de duda al presidente de la Comisión
Pontifica para la Familia, el cardenal Alfonso López
Trujillo, y al cardenal arzobispo de Madrid, Antonio
María Rouco. Como razón para la medida
se aduce únicamente sus "tomas de postura,
orales y publicadas, en algunos temas de bioética",
sin explicitar cuáles.
Profesores y alumnos de Comillas sostienen
que Juan Masiá estaba en el punto de mira de
los responsables de velar por la doctrina desde que
en otoño de 2004 publicó en la revista
Eclesalia el artículo Exageraciones en mi
país. Hasta entonces, Masiá era
director del Departamento de Bioética en el
Instituto de Ciencias de la Vida de la Universidad
japonesa de Sophia, y profesor de Bioética
y Antropología en la Facultad de Teología
de la misma universidad. Su traslado a Madrid tuvo
una misión relevante: sustituir a Javier Gafo,
fallecido poco antes y un teólogo pionero de
la bioética. Pese a su enorme prestigio internacional
y haber sido asesor de la Comisión para la
Doctrina de la Fe en la Conferencia Episcopal Española,
Gafo también pasó por situaciones difíciles
ante Roma.
Teología moral seria
El profesor Masiá ha tenido peor suerte, y
labró su caída poco después de
regresar de Japón, en un artículo en
el que expresaba, en tono coloquial y desenfadado,
su extrañeza por las posiciones de algunos
sectores eclesiásticos en torno a diversas
cuestiones bioéticas.
Publicado ahora en Tertulias de Bioética
con una breve presentación del autor, decía:
"Viniendo de este mundo [se refiere a Japón],
me sorprenden los malentendidos sobre ética
y sobre Iglesia y Sociedad en nuestro país.
Por ejemplo, el caso -mitad cómico, mitad anacrónico-
en torno al preservativo; uno no sabe si reír
o llorar. Ni siquiera tenía que ser problema.
No sólo como prevención de un contagio,
sino como anticonceptivo corriente, se puede usar
para evitar un embarazo no deseado y evitar el aborto.
Hace mucho que la teología moral seria ha superado
ese falso problema. Aunque diga lo contrario un dicasterio
romano o los asesores de una conferencia episcopal,
o los que redactan para el Papa un discurso, se puede
disentir en la Iglesia por fidelidad hacia la misma
Iglesia. Sobre todo, sabiendo que ni es cuestión
de fe, ni es cuestión moral, ni es cuestión
de pecado. Es cuestión de sentido común,
responsabilidad y buen humor".
Juan Masiá ha evitado citar
nombres como responsables de su fulminante destitución.
Sólo ha comentado "la difícil postura
en que se hallan el rector de la Universidad y el
Superior Provincial de los Jesuitas de Castilla ante
las fuertes presiones de una parte de la jerarquía
eclesiástica española o de sus entornos
administrativos".
En carta a los miembros del Consejo
de la Cátedra, Masiá ruega que no culpen
a Busto. Dice: "A pesar de que no se ha seguido
debido procedimiento, con la consiguiente lesión
de derechos humanos, José Ramón Busto,
sin hacer mención ni siquiera indirectamente
de todo esto en su carta, asume la humillación
de cargar él solo con toda la responsabilidad
de algo de lo que no tiene culpa, ahorrándole
a las autoridades eclesiásticas las molestias
de dar la cara para responsabilizarse".
Además de las gestiones realizadas
desde Roma contra Masiá, el escrito de los
profesores de Comillas acusa al obispo auxiliar de
Madrid, Eugenio Romero Pose, presidente en España
de la Comisión para la Doctrina de la Fe (antiguo
Santo Oficio de la Inquisición).
Fuente: RD