Jueves, 24 de Julio de 2008
Inicio
Quiénes somos Qué pensamos Nuestras acciones Noticias Contáctenos
Editorial
Campañas de la Red CDD
Articulaciones
Declaraciones/Documentos
Artículos
Foros Internacionales
Legislación
Preguntas Frecuentes
Católicas y el Aborto
Publicaciones
CDD en America Latina
Enlaces

1
¿Por qué abortan las mujeres?
2
¿Por qué las mujeres simplemente no usan la anticoncepción?
3
La salud de las mujeres
4
La salud psicológica de las mujeres
5
El aborto y la moral
6
El aborto y el pecado
7
El aborto como un derecho
8
El aborto y la responsabilidad
9
El aborto y los derechos de las mujeres

7-Derechos

Afirmación: Derechos, derechos, derechos. Ustedes las feministas siempre hablan de derechos, pero nadie tiene el derecho absoluto de hacer lo que le venga en gana.

Respuestas:

>> De lo que estamos hablando es del derecho a tomar decisiones, del derecho a elegir si queremos tener una criatura y cuándo tenerla. Lejos de ser una demanda caprichosa o radical, los derechos reproductivos protegen la dignidad y la autonomía humana en un nivel básico.
>> En la medida en que a las mujeres se nos trata en la sociedad cada vez más como compañeras de los hombres en un plano de igualdad, nuestra comprensión de los derechos se ha ido desarrollado de tal manera, que los derechos de las mujeres son cada vez más reconocidos como derechos humanos. Hay un virtual reconocimiento mundial al derecho de una pareja a determinar el número y espaciamiento de sus criaturas. En la Conferencia de Derechos Humanos celebrada por la ONU en 1968, los países asistentes adoptaron unánimemente la declaración que reconocía este derecho como un derecho humano. Una después de otra, las conferencias internacionales posteriores han ratificado este derecho.
>> Las definiciones aceptadas de los derechos humanos abarcan el derecho a la autonomía del cuerpo. Por ejemplo, cada una de nosotras o nosotros tiene el derecho a no ser torturada o torturado, a rechazar tratamiento médico o a obtenerlo. El derecho a tomar decisiones en cuanto al aborto, el derecho a no quedar embarazada cuando no se quiere, es la misma clase de derecho a la autonomía.
>> Si los gobiernos no reconocen, articulan con claridad y toman como prioridad los derechos individuales a la reproducción, se vuelve derecho de los gobiernos obligar a la crianza o al aborto, a pesar y en contra de los deseos de los individuos y las parejas. Esta fue la tragedia de Rumania, donde en el régimen de Ceausescu se prohibieron de manera absoluta la anticoncepción y el aborto y se forzó a las mujeres a examinarse para asegurar que sus embarazos no se interrumpían. Más de cien mil mujeres murieron por complicaciones de abortos y muchas quedaron lisiadas para siempre. Uno de los legados de haber impedido la planificación familiar o el aborto, son orfanatorios llenos de niños rechazados. Otro caso trágico es el de China, donde las medidas de control demográfico forzaron a las mujeres hace tiempo a acabar con sus embarazos. Es exactamente esta clase de usurpación de la autonomía contra lo que luchamos.
>> Un principio teórico fundamental sostiene que aquéllos que sufren las consecuencias de una situación son quienes tienen el derecho a tomar una decisión respecto a dicha situación. En el caso del embarazo, es evidente que las mujeres sufren las consecuencias más graves, no sólo las esperadas consecuencias físicas de llevar una criatura en el vientre, sino complicaciones más serias aunque cada vez mueren menos mujeres por causas relacionadas con lel embarazo. Además, en todas partes las mujeres son aún de manera preponderante las responsables del cuidado de las criaturas desde que nacen. Por lo tanto, les corresponde a ellas tomar esa clase de decisiones.

Usted es el visitante: 000239140