No
a la mutilación genital
15 de febrero de 2006
Hace tres años se designó el
6 de febrero como "Día Internacional de Tolerancia
Cero a la Mutilación Genital Femenina" como
respuesta a los reclamos realizados por diferentes sectores
ante la vigencia de una práctica que denigra, avasalla
y denosta a millones de mujeres precisamente en sus primeros
años de vida. En esos tres años hubo avances
es cierto porque muchas voces se unieron al pedido. Pero aún,
cada año 3 millones de mujeres son sometidas a esta
práctica lo que implica que todavía queda mucho
por recorrer.
Debido a la creencia errónea de que
la ablación genital femenina es un precepto religioso,
la ablación se practica principalmente a niñas
y adolescentes de entre 4 y 14 años. No obstante, en
algunos países la ablación genital femenina
se realiza a niñas menores de 1 año, como por
ejemplo, en Eritrea y Malí, donde la práctica
afecta, respectivamente, a un 44 y un 29 por ciento de estas
niñas.
La erradicación de la ablación
o mutilación genital femenina es muy difícil
porque se trata de una manifestación cultural de profundo
arraigo. Se trata de una convención social tan fuerte
que hasta las propias niñas desean someterse a ella
por miedo a la estigmatización y el rechazo social.
Las mujeres Maninka, de Guinea central, explican que los padres
tienen una triple obligación con sus hijas: educarlas
adecuadamente, someterlas a la ablación y encontrarles
marido.
En la actualidad, el movimiento contra la
mutilación genital femenina ha traído muchos
logros en África subsahariana, Sudán y Egipto.
Sin embargo, cuesta mantener abiertas las grietas. Allí
el rol de la mujer, organizada en movimientos que luchan por
sus derechos, es la única esperanza para poner fin
a ablaciones que arrancan tiernos pétales de niñas
desde 1 años en adelante.
Cada cinco segundos una niña es sometida
a este flagelo. En total, hoy en día puede haber entre
100 y 140 millones de mujeres mutiladas por la ablación.
A parte de la pérdida del placer sexual, la ablación
puede provocar dolor en el coito, infecciones pélvicas,
mortalidad materno-fetal por dificultad en los partos o muerte
por hemorragia e infección, además de numerosas
consecuencias psicológicas.
Para establecer conciencia universal sobre
la clara violación de los derechos humanos que conlleva
la extirpación total o parcial de los órganos
genitales externos de las mujeres se estableció el
Día Mundial de Tolerancia Cero a la Mutilación
Genital Femenina: una práctica que sigue produciéndose
en 28 países de África y Oriente Medio, además
de comunidades de inmigrantes en Norteamérica, Europa
y Australia. Los motivos por los que se conserva son múltiples,
pero predomina la tradición de practicarla para preservar
la virginidad y fidelidad de la mujer.
En Senegal, la organización internacional
Tostan -especializada en educación no formal- ha desarrollado
un método de formación integral que establece
que los participantes deben elegir a un amigo o familiar para
compartir con esa persona la información. Uno de los
resultados más llamativos es el movimiento que se ha
creado para abandonar la práctica de la mutilación.
De hecho, desde finales de 2004, se han realizado 18 declaraciones
públicas para erradicar la ablación por parte
de 1.527 comunidades, lo que puede representar el 30 por ciento
de la población que la practica en Senegal.
La realidad es que hay mucho trabajo por hacer
en ese sentido. Sabemos que en este mismo instante alguna
niña está sufriendo una mutilación propiciada
hasta por sus propios familiares. Pero tenemos la esperanza
que cada vez más sectores se unan para reclamar la
erradicación de esta aberrante práctica y para
que se condene a quienes la ejercen.