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Alto al femicidio
1 de noviembre de 2005

Nada justifica la violencia hacia las mujeres, sin embargo, día a día centenares son maltratadas y muchas asesinadas por sus parejas o ex parejas, tras largas historias de amenazas y castigos que no fueron sancionados a tiempo. Dentro y fuera de la familia, las mujeres somos violentadas de múltiples formas: acosadas sexualmente en el trabajo y en las calles, en las escuelas y universidades, estereotipadas y objetivadas en la publicidad, violentadas sexual, psicológica y económicamente, y como expresión última de este continuo de violencia, asesinadas. Esto es el femicidio, la manifestación más extrema de violencia contra las mujeres.

La Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe (RSMLAC), difundió el Llamado a la Acción 2005: "Alto a la violencia. Protejamos nuestra salud integral", una campaña que abarcará hasta el año 2007 y que está destinada a denunciar y documentar el indisoluble vínculo entre la violencia basada en el género y su impacto directo en la salud integral de las mujeres afectadas.

Se trata de un aporte y adhesión a la Campaña "16 Días de Activismo Contra la Violencia hacia las Mujeres", coordina el Centro para el Liderazgo Global de las Mujeres (CWGL) y cuyo Punto Focal en América Latina es Isis Internacional.

El hecho más emblemático en lo que se refiere a violencia contra las mujeres sigue siendo Ciudad Juárez, donde a partir de 1993 hasta la fecha se han registrado cerca de 370 casos de mujeres asesinadas, aunque el número real probablemente es mayor.

Las campañas realizadas cada 25 de noviembre en el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer por la Red de Salud han tenido como base sustentadora, entre otros objetivos, que las mujeres tienen derecho a vivir una vida libre de violencias. Por lo tanto, la violencia contra las mujeres es una violación a sus derechos humanos fundamentales.

Es bien sabido, además, que un alto porcentaje de los ataques contra las mujeres ocurren en el ámbito familiar cercano. La violencia contra las mujeres impide su ciudadanía plena, desconoce su calidad de sujetas de derechos y atenta directamente contra su derecho a la salud. En ese sentido, las Naciones Unidas sostiene que el principal obstáculo que impide a las mujeres y a las niñas alcanzar el más alto nivel de salud posible es la desigualdad entre mujeres y hombres.

La violencia de género contribuye en forma dramática a profundizar esta desigualdad, puesto que se basa en el trato como inferiores y el control de las mujeres por parte de los hombres. La violencia institucional es silenciada, pese a que está presente en el ámbito educativo, laboral, en los servicios de salud, en el sector policial y judicial, en los medios de comunicación, incluso en la aplicación de leyes que humillan y subordinan a las mujeres.

Así como la violencia contra las mujeres adopta distintas expresiones, desde la descalificación, amenazas e insultos, hasta las lesiones, violaciones, apuñalamientos, quemaduras e incluso la muerte, sus efectos en la salud integral de las mujeres agredidas también son múltiples. En 1998, un informe de la ONG británica PANOS señaló que la violencia de género causa más muertes e incapacidades entre las mujeres de 15 a 44 años que el cáncer, la malaria, los accidentes de tráfico e incluso la guerra.

Sin duda ha sido el movimiento de mujeres y feminista el responsable de denunciar internacionalmente la violencia contra mujeres y niñas como una violación a los derechos humanos, y como un ejercicio de poder propiciado por el patriarcado.

La campaña trianual 2005-2007 constituye una denuncia a toda forma de violencia contra las mujeres, implica la decisión de proteger la salud integral de las mujeres a lo largo de todo su ciclo vital y defiende la paz como condición central de la vida, integridad y salud de las mujeres y de la población en general.

El llamado es un aporte y una respuesta a los desafíos actuales, siendo esta convocatoria para visualizar los efectos inmediatos y a largo plazo de la violencia basada en el género en la salud, y para sensibilizar y formar alianzas con las y los profesionales de la salud. Los llamados consecutivos tendrán enfoques más específicos que se difundirán ampliamente en toda nuestra membresía.

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