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LA OPINIÓN CATÓLICA ANTE LA REPRODUCCIÓN
UN PANORAMA MUNDIAL
>>Divorcio
Las y los fieles católicos que están
en desacuerdo con las enseñanzas en anticoncepción
de la Iglesia pertenecen a un patrón de oposición
más amplio que comprende los papeles de los géneros
y de la vida en familia. Una cantidad considerable de
creyentes estima que el divorcio debería ser
legal y que las normas católicas deberían
permitir la libertad de casarse de nuevo. El simbolismo
religioso es un factor que explica el rechazo de la
Iglesia a reconocer el divorcio, así como su
concepto de que volver a contraer nupcias es un pecado
idéntico al del adulterio:
El divorcio es una grave ofensa a la ley natural. Significa
romper el contrato, libremente consentido por los cónyuges,
de vivir juntos hasta la muerte. El divorcio quebranta
el vínculo en salvación, del cual el sacramento
del matrimonio es el signo. Contraer una nueva unión,
no importa que sea reconocida por las leyes civiles,
acrecienta la gravedad de la ruptura: el cónyuge
que se casa otra vez se encuentra, por tanto, en una
situación de adulterio público y permanente.[1]
Esta posición ha dejado su marca en las leyes
de los países fuertemente influidos por la Iglesia
católica: hace muy poco se legalizó el
divorcio en Argentina e Irlanda, y es ilegal todavía
en Chile.
Católicas y católicos en desacuerdo
con las enseñanzas de la Iglesia en materia de
divorcio
CANADÁ: 80% de las y los creyentes católicos
está de acuerdo en que debería permitirse
a la gente divorciada casarse de nuevo dentro de la
Iglesia. De manera más precisa, 58% está
decididamente de acuerdo y 22% moderadamente de acuerdo.[2]
CHILE (población total de 14 millones,
80% católica):[3]
n 73% de quienes se identifican como "observantes"
católicos (y 76% de quienes se tachan a sí
mismos de "no observantes") afirman que el
divorcio debería legalizarse en algunos casos.[4]
n De todas y todos los chilenos, 73% opina que el divorcio
debería ser legal. Específicamente, 27%
favorece la legalización total y 46% que sólo
lo sea en determinados casos.[5]
REPÚBLICA DE IRLANDA (92% de población
católica): En el referéndum de 1995, en
que se sometió a votación la legalización
del divorcio, un poco más de 50% de las y los
electores votaron a favor.[6]
ESPAÑA: 74% de los creyentes católicos
está "más o menos de acuerdo"
con la afirmación de que cuando una pareja sea
incapaz de resolver sus problemas conyugales, la mejor
solución es el divorcio.[7]
ESTADOS UNIDOS:
n 76% de católicas y católicos desaprueba
la afirmación de que el divorcio es moralmente
malo en todos los casos.[8]
n 75% no está de acuerdo en que tener relaciones
sexuales es siempre malo para quienes se han divorciado
(y para quienes no se han casado).[9]
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[1] Catechism of the Catholic Church, Núm. 2,384.
[2] Angus Reid Group, marzo de 1993, encuesta a 553
católicas y católicos a través
de Canadá; The Reid Report, septiembre de 1993.
[3] Datos demográficos del Vaticano, Statistical
Yearbook of the Church, 1994.
[4] La Nación, 30 de noviembre de 1993.
[5] El Mercurio, 23 de octubre de 1993, que cita la
encuesta a nivel nacional a 2,057 personas a cargo de
la Comisión Nacional de la Familia.
[6] Múltiples notas periodísticas. De
2,6 millones de electores, 1.6 millones votó.
Datos demográficos relacionados con población
católica de 1991.
[7] Centro de Investigaciones Sociológicas, Estudio
2,203, Expectativas, diciembre de 1995, con una submuestra
de católicas y católicos para la cuestión
del divorcio de 1,995 personas.
[8] Encuesta de US News & World Report a 1,000 estadounidenses
adultos, a cargo de Market Facts' Telenation, diseñada
por Lake Research and the Tarrance Group, 23-24 de septiembre
de 1995; submuestra de 493 católicas y católicos,
ME ± 4.5%.
[9] Encuesta de Time/CNN a nivel nacional a 1,000 personas
adultas, conducida por Yankelovich Partners, 27-28 de
septiembre de 1995, ME ± 3%; submuestra de 500
católicas y católicos, ME ± 4.5%.
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