Rasos, encajes, azufre y escándalos eclesiales
Oscar
Ugarteche*
Cipriani, el arzobispo autocandidato
a cardenal, se ha ido a Roma a dar cuenta de lo hecho
en el Perú. Lo hace luego de haber propalado
por Canal 4 de televisión urbi et orbi un discurso
discriminatorio e infamante que incita a la violencia
contra uno de los sectores de la población que
menos defensas tiene. Un sector que carece de catorce
derechos civiles y es sujeto a un sistema de prejuicios.
Un sector que ni siquiera ha sido sujeto de consideración
en la ley anti-discriminatoria El arzobispo de Lima
ha sembrado terror en los/las jóvenes confundidos
y pánico entre padres que ven a sus hijos e hijas
como frutos del demonio y no de ellos mismos. Están
afuera del Plan de Dios. Es decir, no ujetos de salvación.
El azufre huele en el aire del SIN y la Catedral.
La modernidad requiere de igualdad,
libertad y fraternidad. Bueno, la modernidad peruana
ya sabemos por donde camina, por allí por el
siglo XV, con demonios paseándose por Canal 4
de televisión a nivel nacional en boca de un
arzobispo lleno de rasos y encajes.
Luego salió un comunicado de
la Conferencia Episcopal lavándole el cerebro
al arzobispo y hablando de problemas endocrinológicos.
Interesante versión que nuevamente niega la posibilidad
de un otro y de otras formas de vivir el
amor y el deseo. Este luego salió rectificado.
Hasta pecado todo va bien. Los pecados van y vienen
como nos lo demostró Galileo, Copérnico
y Perez Prado. Este último es el mejor de todos
por que el maestro del mambo terminó excomulgado
por componer música provocativa. Esto pasó
en la misma época en que el Papado había
simpatizado con el nazismo y aplaudía la matanza
de los judíos. Hay esa extraordinaria foto de
Pío XII saliendo de las oficinas de Hitler en
Berlín, con su hermoso traje largo de raso fucsia
con una capa con encajes. Es una belleza. Berlín
con lluvia y un Mercedes de 1940. Un soldado alemán,
hermoso, agarrándole el paraguas y sujetando
la puerta.
Ahora, hace un par de meses, Roma pidió
disculpas a los judíos por estas posturas. Ya
era hora.
¿Quién les pide
perdón a los chicos y chicas que creen en Dios,
son católicos y son gays y lesbianas y súbitamente
son lanzados al infierno y del infierno a las garras
de la endocrinología? ¿Con que derecho
moral se violenta la dignidad? Los que hablan así,
¿Pueden considerarse discípulos de Cristo?
Cristo murió en la cruz por la intolerancia.
El siglo XV terminó hace seis
siglos. El infierno dantesco es de entonces. El siglo
XIX terminó hace un siglo con Oscar Wilde muerto
en París en el exilio en el pantano de la infamia,
con el nombre cambiado y su familia repudiándolo
Esa era la época en que se hablaba de tercer
sexo y de la endocrinología perversa.
¿Hasta cuando vamos a
seguir escuchando a congelados en el siglo XVIII y XIX
mostrar lo que puede hacer la discriminación?.
¿Cuándo vamos a considerar que quizás,
de pronto, la modernidad corre por la sociedad de iguales?
Las coordenadas fascistas en el discurso
político contemporáneo están sembradas.
En el Perú hay enemigos internos y externos al
regimen. La internacional socialista -- proxy por comunistas
afuera lideradas por Ivcher, judío las
ONGs proxy por comunistas adentro, lideradas
por organizaciones de derechos humanos -- y los homosexuales
demoniacos representándose a sí
mismos como en 1905 y 1928 en Francia y Alemania-. Estas
son las lacras nacionales en el discurso político
al cual ha hecho juego Monseñor Cipriani. El
novel congresista gobiernista Luis Cáceres Velásquez
esa misma semana se proclamó, sin pregunta previa,
admirador de Hitler, Mussolini y Franco. Se mueve la
irracionalidad para fortalecer el poder y se invierte
el orden de los problemas. Falta un discurso racista
y un enemigo externo frente al cual hay que actuar.
Ese sería un gol de media cancha de Montesinos
a Fujimori cuando se sienta debilitado ¿Una guerra
con Colombia? Quemar París está un poco
lejos, me parece. Con eso se cerraría el escenario
discursivo del fascismo. Además, todo esto distrae
de los grandes problemas nacionales, aunque son parte
de él, al mismo tiempo.
Lo preocupante es que esto se parece
a las tendencias de Le Pen en Francia y del National
Front de Inglaterra, de Haider en Austria, recientemente
electo y desembarcado por presión de la Unión
Europea. Y del divino imperio en Tokio mencionado
hace unas semanas por Mori, el Primer Ministro japonés.
Estos hombres, disculpen el exceso del término,
no están solos en el mundo. Se acompañan.
Hay dos discursos globalmente perceptibles.
Uno fascista clásico y uno democrático.
El discurso politico en el Perú es fascista clásico.
¿La relación Iglesia-Estado-autoritario,
resucitada con los integrismos musulmanes, también
resucitó en el Perú?. El arzobispo de
Lima se prestó a las cortinas de humo del servicio
de inteligencia. ¿Tiene jefes? ¿Habla
la verdad divina? Que vergüenza por la familia
Católica que no tiene la culpa y que vergüenza
por todos los peruanos que debamos ver algo tan poco
edificante como el escándalo armado por un hombre
que debiera ser de Dios, pero es quien despliega la
violencia de la discriminación y del infierno
en el nombre de Cristo y que luego va a Roma a dar cuenta
de lo hecho por la Iglesia en el Perú. Tendrá
que decir lo que satanizó y su cooperación
con un servicio de inteligencia criminal y corrupto,
con más funcionarios que ningún ministerio.
La rectificación de la Comisión
Episcopal es bienvenida como una señal de reivindación
y de anuncio de la buena nueva en tiempos sombríos
y de cuestionamientos de las certidumbres frente a una
masa de creyentes a la que puede perder con tanta facilidad
como la ha perdido en Estados Unidos y en Europa.
Magdalena, junio del 2000.
* Economista,
analista financiero internacional. Fundador del MOHL
del Perú en 1983.
Volver
a Teologías Feministas
|