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Lo
que le sucede a la Tierra
le sucede a los hijos
e hijas de la Tierra
el hombre no tejió la trama de la vida
es una mera hebra de la misma
lo que le haga a la trama
se lo hace a sí mismo.
(De la tradición indígena americana) |
Etica Ecofeminista
Por Gladys Parentelli
Fueron mujeres, desde fines del siglo XIX,
las pioneras y teóricas de la protección del
medio ambiente.
La marginación de las mujeres y la
destrucción de la biodiversidad son procesos coadyuvantes.
La pérdida de la diversidad biológica y de recursos
es el precio al modelo patriarcal de progreso.
La ética ecofeminista impulsa nuevas
actitudes y conductas de la persona con el objetivo de lograr
cambios en la cultura vigente, cultura que se basa en relaciones
androcéntricas, verticales, violentas y de exclusión
de las mayorías.
Toda persona es sujeto de derechos inalienables,
por ende, está vigente la necesidad de que todos, y
en especial quienes detentan poderes a cualquier nivel, defiendan
y respeten los derechos humanos. Es evidente que los derechos
siempre suponen deberes.
La libertad de cada persona, la responsabilidad
individual, la horizontalidad en las interrelaciones, la participación
ciudadana y el respeto de toda la Vida y de los recursos que
la Tierra contiene, en especial de la biodiversidad son elementos
básicos de la ética ecofeminista.
El pleno desarrollo y felicidad de la persona
humana, de la comunidad y de la nación tiene como base
el trabajo creativo y responsable de todas y de todos.
1.Antecedentes, pioneras del ecofeminismo
1.1. Muchas ideas e informaciones equivocadas
son, a menudo, divulgadas por ignorancia, razones ideológicas
o por simple mala intención, en especial acerca del
feminismo y del ecofeminismo.
El patriarcado, misógino, vehicula
la idea que el feminismo está integrado por algunas
mujeres originales que no aceptan la maternidad, su papel
de amas de casa, de sirvientas gratuitas de sus maridos y
otros varones de su familia.
Pseudo científicos afirman que los
varones no dejan basura y que las mujeres son quienes más
atentan contra el medio ambiente, ellas serían consumistas
porque hacen las compras de su familia. Se sostiene que son
las mujeres quienes deben ocuparse del reciclado de los desechos.
Lo que equivale a decir que los varones tienen derecho a planificar
un desarrollo destructor de los recursos y de la biodiversidad,
mientras las mujeres, dado que la mayoría no encuentra
un trabajo remunerado, deberían recoger desechos para
reciclarlos y venderlos. Del mismo modo, el papa Wojtyla sostiene
que las mujeres deben ser las principales guardianas de la
Paz del mundo, mientras que gobernantes o generales planifican
o ejecutan guerras que, en una semana, no sólo destruyen
países y matan miles de civiles, sino que, también,
deterioran el planeta más de lo que lo preserva, en
dos décadas, la labor cotidiana de los conservacionistas,
varones y mujeres.
1.2. Por ello, es importante aportar
hechos precisos de la Historia que nos confirman que han sido
mujeres las pioneras de la preservación del ambiente
natural:
El término ecología se deriva
del griego oiko (casa, morada o ámbito vital)
y la primera que lo divulgó, en 1892, fue una mujer,
Ellen Swallow, quien promovió una ciencia relacionada
con la calidad del agua y del aire, con la nutrición
y con el transporte adecuado.
Rachel Carson, (1907-1964, EE.UU.)
científica y ensayista, alertó a la humanidad
sobre el uso inadecuado de los productos químicos que
se comenzaban a utilizar como pesticidas (Caldera, 1991:8).
Françoise d'Eaubonne (Francia)
creó, en 1974, el término ecofeminismo,
y sostuvo que la relación de las mujeres con la naturaleza
es una relación de respeto y protección, porque
son ellas quienes se preocupan por el bienestar y los alimentos
de sus hijos y de todos quienes las rodean.
Petra Kelly (1947-1992, Alemania) fundadora
del Partido Verde, militante feminista y por los derechos
humanos e impulsora del movimiento antinuclear, fue una de
las primeras mujeres elegida diputada por ese Partido. Por
otra parte, los Partidos Verdes que funcionan en el mundo
fueron fundados sobre todo por mujeres, feministas o no, y
ellas son la mayoría de sus miembros.
Gro Harlem Brundtland (1939) promovió
y divulgó la exigencia de las mujeres acerca del uso
racional de los recursos naturales y, antes de llegar a ser
Primera Ministra de Noruega, creó el concepto de desarrollo
sustentable.
Bella Abzug (1920-1998, EE.UU.) abogada,
luchadora por los derechos civiles, fundadora de la Women's
Environment and Development Organization, WEDO. Lideresa del
Planeta Femea, conferencia de Organizaciones No Gubernamentales
de Mujeres desarrollada paralelamente a la Cumbre de la Tierra
de las Naciones Unidas (Río, Junio 1992), fue elegida
para representarlas en esta Cumbre, donde resumió sus
voces: "Nosotras, mujeres de muchas naciones, culturas
y credos, de diferentes colores y clases, hemos venido para
alzar nuestra voz por el bienestar del planeta y todas sus
formas de vida interdependientes" (León, 1992:
24)
Vandana Shiva (India) física,
filósofa y feminista, fundadora de la Red del Tercer
Mundo, es una de las lideresas pioneras de la protección
del medio ambiente.
1.3. A estas pioneras, se unieron otras,
en este caso, teólogas ecofeministas. La más
importante, una laica católica norteamericana, Rosemary
Radford Ruether (1936) y una monja brasileña, Ivone
Gebara (1944), y otras norteamericanas, como la psicóloga
Starhawk, la lideresa verde Charlene Spretnak y la
irlandesa Anne Primavesi. Los hallazgos de la bióloga
Lynn Margulis (EE.UU.) fueron claves para que, con
el químico James Lovelock crearan, en la década
de los setenta, la hipótesis Gaia, que define
a la Tierra como un todo, un sistema autoorganizador vivo
(Capra, 1998: 53,117). Ello, en honor de la diosa Tierra reverenciada
desde la Grecia prehelénica hasta la Pachamama
del sur latinoamericano.
1.4. Actualmente, son legión
las mujeres ecofeministas que luchan, cada una en su medio
y a todos los niveles, para lograr cambios en la cultura dominante
y, por ende, sociedades más justas. Entre ellas Lori
Wallach (1963, EE.UU.), lideriza una coalición
de organizaciones progresistas y ambientalistas contra las
injusticias del comercio globalizado, que ha tenido éxitos
transcendentes ante la Organización Mundial de Comercio
(Naim, 2000: 4,5)
2.Cultura patriarcal y androcéntrica
creadora de dependencia y violencia
2.1. La violenta marginación de las mujeres y la
destrucción de la biodiversidad son procesos coadyuvantes.
La pérdida de la diversidad biológica y de los
recursos de Gaia es el precio al modelo patriarcal de progreso.
En efecto, la cultura patriarcal se basa en relaciones
androcéntricas, verticales, violentas y de exclusión
de las mayorías.
En la civilización monoteísta,
occidental y cristiana, el hombre se ha arrogado el derecho
de usar y abusar de todo lo que le rodea (1). Mentalidad,
ésta, básica de la cultura androcéntrica
que distorsiona las relaciones entre los seres humanos y con
toda la Vida.
2.2. A medida que el tiempo pasa, los
temas medioambientales adquieren cada vez mayor importancia
porque la humanidad se enfrenta a una serie de problemas que
dañan la biósfera y, en general, la Vida a niveles
de irreversibilidad.
Este no es el espacio, ni la oportunidad,
para analizar, en profundidad, los problemas medioambientales
del mundo, porque ello supondría todo un tratado. Nos
limitamos a algún ejemplo:
En el último medio siglo los ensayos
nucleares han matado o enfermado, directa o indirectamente,
a mil doscientos millones de personas.
La agresión a la biodiversidad es tal
que la Tierra ha perdido, en los últimos treinta años,
un tercio de su riqueza natural, más que las pérdidas
ocurridas desde la prehistoria.
El sistema capitalista domina el mundo y privilegia
la seguridad y las ganancias de las grandes multinacionales,
lo cual, más que el progreso promueve una ética
desajustada asi como un consumismo irracional.
La experimentación y la producción
biotecnológicas no están al servicio de la población
o del progreso de los países sino de las ganancias
desmesuradas de multinacionales especializadas en esta área
(2).
2.3. La cultura de la dependencia engendra
miseria, práctica y mental, porque parte de una mentalidad
de mendicidad, de ira, de miedo, de rencor o de envidia hacia
quienes, con su labor honesta, han obtenido posiciones o recursos.
La cultura de la dependencia necesita del paternalismo y del
asistencialismo, demagógicos, que atentan contra el
desarrollo de la persona humana. En efecto, la dependencia
crea parasitismos sociales, holgazanería, irresponsabilidad
individual, familiar y social, inseguridad, taras físicas
y mentales. El paternalismo, y su hija privilegiada la dependencia,
produce remedos de seres humanos, meros vegetales de mente
o sin mente.(3)
La cultura de la dependencia nos separa del
dominio objetivo o científico y nos introduce en el
reino de la subjetividad o del delirio.
2.4. Cultura de la violencia: de privilegios,
de estandarización, de globalización, de guerras.
La violencia es ética y moralmente
reprobable y políticamente injustificable porque impide
la justicia.
Una violencia no sancionada genera más
violencia y amplía su espacio en la cultura. No se
trata, sólo, de la violencia que reseñan las
páginas rojas de los diarios que significa decenas
de muertes, cada fin de semana, en cada gran urbe. Se trata
de la violencia doméstica contra las mujeres y los
niños por parte de sus familiares o pseudo amigos.
Se trata de la violencia secreta e intestina destinada a abolir
la diversidad de la creatividad humana (4) y, en especial,
la diversidad biológica. El genio genético actual
promueve la industrialización de los seres vivos, la
estandarización de la vida misma, en beneficio de una
especie de ley de las series.(5) Se trata de la
violencia de las guerras que desplazan o matan poblaciones
civiles y destruyen el medio ambiente, mientras, progresivamente,
se reducen las víctimas militares.
Aunque organismos internacionales se preocupan
de los problemas que ocasiona la violencia, no tienen en cuenta
las consecuencias de las acciones de las industrias que deterioran
el medio ambiente ni los derechos de las personas (6).
2.5. Los conocimientos que fundamentan
el ecofeminismo más progresista datan de cuatro décadas
y se basan en una nueva comprensión científica
de la vida en todos los niveles de los sistemas vivientes:
organismos, sistemas sociales y ecosistemas. En la medida
en que se dispone de más información y se profundiza
acerca de los problemas más se comprende que todos
están interconectados y son interdependientes.
Científicos apoyados por los recursos
que, hoy día, les aportan las tecnologías (7)
nos demuestran, consistentemente, verdades que, ancestralmente,
las humanas y los humanos sabían porque poseían
una sabiduría implícita en la observación
permanente de los fenómenos climáticos, sociales,
etc., en los que estaban inmersos, cuando disponían
de todo su tiempo para observar, intercambiar impresiones
o intuiciones y reflexionar. Pueblos que aún conservan
su sabiduría tradicional, como los indígenas
latinoamericanos, cultivan una cultura ecocéntrica
cuyos valores son respetuosos de la Vida del medio ambiente,
donde el hombre tiene similar importancia que el resto de
los seres vivientes.
3.Etica Ecofeminista
3.1. Los elementos básicos
de la ética ecofeminista son la libertad de cada persona,
la responsabilidad individual, el trabajo productor y creativo,
la horizontalidad en las interrelaciones, la participación
en la vida ciudadana y el respeto a toda la Vida y a los recursos
de la Tierra, en especial de la biodiversidad.
La ética ecofeminista impulsa actitudes
y conductas de la persona con el objetivo de lograr cambios
en la cultura patriarcal vigente.
3.2. La ética es una reflexión
acerca de la acción y de la libertad, por ende, está
ligada a la toma de decisiones porque no hay ética
sin acción y sin responsabilidad; la persona ética
es la que afronta las dificultades de su tiempo, resuelve
lo que puede, soporta lo que puede y rescata la idea de decencia.
La ética es una forma de realismo, los seres más
violentos, son incapaces de convivencia con los demás
porque no ven al otro como real; el malvado, si esta expresión
ingenua tiene sentido, es quien concede toda la realidad a
sí mismo y ninguna realidad al resto de los seres humanos
y a la Vida. Los humanos no somos el centro del Universo,
somos el centro de nosotros mismos. La relación
positiva con los demás es el mayor bien de las personas.
Lo que representa debilidades humanas es contrario a la plenitud
de la Vida. Nunca, ninguna moral aprobó la debilidad.(Savater,
1999: 33, 39, 61, 80, 81, 91, 97)
3.3. Toda persona es sujeto de derechos
inalienables, por ende, está vigente la necesidad de
que todos, y en especial quienes detentan poderes, a cualquier
nivel, los defiendan y los respeten. Los derechos suponen
deberes que cada persona necesita cumplir.
El trabajo productivo y creativo es el elemento
ético fundamental para el desarrollo y felicidad de
la persona humana, de la comunidad y de la nación en
la cual la persona está inserta.
3.4. Es imperioso practicar actitudes
de responsabiidad a todos los niveles.
La responsabiliad comienza en el propio hogar.
Dentro de la familia se producen hechos atroces, como el incesto,
que la justicia no condena porque es un privilegio ancestral
del patriarcado. La sociedad contemporánea, incitada
por la crisis que engendra miserias y, por ende, pérdida
de valores, agrega todo tipo de abusos sexuales; el maltrato
de niñas y niños, jóvenes y mujeres;
niñas y niños obligados a trabajar en beneficio
de padres explotadores, entregados a la prostitución
o vendidos como mercancía.
La familia no será el espacio feliz
que algunos pretenden, mientras sistemáticamente, a
su interior, no se promueva: una educación para la
responsabilidad, la horizontalidad en las relaciones, una
mayor participación de los varones en las labores hogareñas
y en la educación de sus hijos y cuando no se someta
a las niñas a la matermidad precoz y/o a la servidumbre
de sus hermanos menores. La educación y el empleo para
las mujeres son básicos para su independencia económica
y su participación social, lo mismo que su derecho
a decidir acerca del número de sus hijos.
3.5. Una de las violencias que sufre
el pueblo todo, reside en la administración de los
recursos de la nación por parte del gobierno nacional
y de los gobiernos regionales. Estos recursos pertenecen al
pueblo y es obligatorio invertirlos en beneficio del bien
común y no en beneficio de minorías. (8)
También es violencia que esos recursos
se destinen "legalmente" a ciertos patriarcas, a
jerarquías parásitas como la militar y la eclesial
que reciben altos sueldos a los que nunca podrá acceder
la mayoría de los ciudadanos, éstos que producen
la riqueza nacional. Militares y alto clero que se manejan
con criterios morales que no están al servicio de las
mayorías sino de sus propios objetivos.(9)
Si cada ciudadana y ciudadano exige que la
justicia castigue al homicida, son contados quienes exigen
similares sanciones para los responsables de faltas dificilmente
sancionadas: violencia doméstica, explotación
de niños, niñas y mujeres, científicos
mercenarios, irresponsabilidad de gobernantes y funcionarios,
destrucción ocasionadas por guerras, abuso de los recursos
naturales (tierra, agua, vida animal y vegetal, etc.), consecuencias
de la estandarización, de la globalización,
etc.
3.6. No se trata de disponer de una
nueva Constitución Nacional o de leyes progresistas,
sino de que, ante todo, el gobierno y el ciudadano, también,
las cumplan prioritariamente.
Se trata de la inalienable dignidad de la
persona humana y de los derechos de toda la vida de la Tierra,
derechos que deben ser respetados. No en teoría, con
simples buenas intenciones, sino a través de comportamientos
y actitudes cotidianos. Se trata de una ciudadanía
responsable, conciente y organizada para exigir que las autoridades
sean responsables de sus actos en beneficio del bien común.
4.Propuestas
En naciones, como Venezuela, donde el gobierno
hace gala de irrespetar la legalidad y las instituciones fiscalizadoras
o contraloras previstas en la Constitucion Nacional, se trata
de que la ciudadanía se organice y adopte normas y
métodos para ganar espacios políticos que le
permitan exigir a los gobernantes o funcionarios, que sean
responsables, que rindan cuentas de sus actos, porque la legitimidad
de un gobierno no reside en los votos que logró con
promesas que no tuvo intención de cumplir.
Las violencias heredadas, y las recién
inventadas, debieran ser condenadas, hasta desaparecer del
planeta en beneficio de sociedades que promuevan el respeto
a la Vida de la Tierra, la creatividad humana, la originalidad
del ser humano y, por ende, mayor bienestar, felicidad y paz
para todas y todos.
Si los máximos maestros y maestras
de espiritualidad sostienen que cada persona dará lo
que recibe y recibirá lo que da, es porque hay valores
que están enraizados en la conciencia de cada persona
humana sana. Nadie puede ignorar que para amar, antes necesita
ser amado y que quien codicia y nunca da, se empobrece, lo
mismo que quien da y no sabe recibir.
Construir una nueva cultura responsable y
solidaria con la persona humana y de relaciones horizontales
y respetuosas de la vida presente en la Tierra, exige conciencia,
responsabilidad, disciplina, reflexión, permanentemente
y sin pausas.
Conciencia, responsabilidad y disciplina para
comprender la ignorancia y los errores humanos, para no situarse
como el centro del Universo sino como un hebra en el tejido
de la Vida y, por ende, desarrollar y practicar actitudes
de humildad incluso frente a las expresiones más simples
de la Vida, lo que supone actitudes de amor y ternura hacia
toda ella.
Lograr profundos cambios culturales y, por
ende, de las estructuras de dominio político, económico,
judicial, social, eclesial y militar, supone espacios de organización
y de lucha a todos los niveles.
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Notas:
(1)Génesis 1, 28; Dios los bendijo, diciéndoles:
"Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra
y sométanla."
(2)Por ejemplo: Monsanto y Pharmacia.
(3)Por ello, proliferan los invasores de edificios
o propiedades rurales; los irresponsables que manipulan a
la sociedad y al Estado como los profesionales
de los desastres en Venezuela, que se hacen pasar por damnificados
para que se le dé lo que no quieren conseguir por su
propio esfuerzo; los vecinos que deciden hacer
justicia por su propia mano intentando o ejecutando linchamientos,
cuyo número ha crecido exponencialmente en Venezuela
en el último año.
(4)Creatividad artística, artesanal,
de producción de alimentos en pequeña escala,
etc.
(5)Es oportuno recordar que la standarización
empezó en los arsenales, con la calibración
rigurosa de las municiones y los cañones para facilitar
lo que se denominó interoperabilidad. La revolución
industrial de los sistemas posibilitó la invención
de las armas de repetición y el automatismo de la ametralladora,
responsable de las matanzas coloniales que precedieron los
estragos, aun mayores, de las primeras guerras mundiales.
(6)Dado que el dinero es el medio para adquirir
los servicios y recursos necesarios al bienestar, una persona
sin ingreso económico es una ser dependiente, sin libertad
para actuar, moverse, vivir o para invertir en lo que podría
hacerla desarrollarse o progresar.
(7)Microscopios atómicos que permiten
ver cómo funciona la materia subatómica, computadoras
poderosas que permiten simular fenómenos y no solo
intuirlos, etc.
(8)Un solo ejemplo: se invierten millones
de dólares en construir amplias avenidas y se permite
que algunos las utilicen para estacionar vehículos
o instalar ventas callejeras, que, además, no pagan
impuestos. Ello obstaculiza el tránsito, lo que supone
pérdidas de tiempo, de combustible, desgaste de vehículos,
mientras el humo y los gases nocivos agreden la salud de las
personas y contaminan el ambiente.
(9)En Venezuela, el pueblo mantiene a 190.000
militares y a una sesentena de obispos católicos. La
moral militar exalta el amor a la patria, cuando es sabido
que cuantas menos razones tiene una persona para autoestimarse
más suele enorgullecerse de su pertenencia a una nación.
La jerarquía católica promete una patria celestial
a cambio de obediencia y de servicios que no remunera.
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Bibliografía:
Caldera, Rosita: Defender el ambiente es vital
para las mujeres, Mujer y Sociedad; En: El Nacional, Caracas,
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Capra, Fritjof: La trama de la vida, Anagrama,
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Gebara, Ivone: Intuiciones ecofeministas,
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León, Patricia: Entrevista a Bella
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24
Lovelock, James E.: Gaia, Una nueva visión
de la vida sobre la Tierra, Hermann Blume, Madrid, 1983
Lovelock, James: Las edades de Gaia. Una biografía
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Mérola, Giovanna: Ecofeminismo, de
la ecología a las ecociudades; En: Suplemento Cultural,
Ultimas Noticias, Caracas, 22-03-1992, p. 14-15
Naim, Moisés: La guerra de Lori; En:
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Primavesi, Anne: Del Apocalipsis al Génesis;
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Ruether, Rosemary Radford: Mujer nueva, nueva
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Ruether, Rosemary Radford: Gaia y Dios. Una
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Shiva, Vandana y Mies, María:
La praxis del ecofeminismo; Biotecnología, consumo,
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Notas de interés
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